Una joya de obligada lectura, Matar a un ruiseñor, de la escritora estadounidense Harper Lee.
Un libro que me han recomendado multitud de personas, por lo que sólo estaba en espera a que le llegara su turno de lectura. Debo decir que, a pesar de no haberlo leído, sabía que no me resultaría desconocida la historia puesto que, hace muchísimos años, vi la película con mis padres. También me sonaba que su protagonista era Gregory Peck, uno de los grandes actores de la época dorada de Hollywood y uno de los preferidos de mi madre, al igual que mío. A pesar de ello, no recordaba nada de la historia hasta que me puse a leer y, poco a poco, alguna zona de mi memoria se fue iluminando tenuemente.
Me ha maravillado cómo la escritora hila la descripción de su infancia y del fin de la misma, y de todos los hechos que rodearon estas vivencias. Ante todo considero que es una historia humana que me ha conmovido y ha tocado mi corazón. Aún más porque me he trasladado a mi infancia y juventud, a la pasión por el cine, compartida con mi madre..., esas tardes y noches viendo algún clásico que ponían en La Primera y compartiendo sofá y, si la historia lo merecía, lágrimas de emoción... Este libro lo he leído con mi madre en el corazón (como siempre), pero también en mi mente. Ahora sólo me falta volver a ver la película, pero esta vez con ojos de adulta y corazón de niña.
Sinopsis:
Jean Louise Finch evoca una época de su infancia en Alabama (EE UU), cuando su padre, Atticus, decidió defender ante los tribunales a un hombre negro acusado de violar a una mujer blanca.
Matar a un ruiseñor muestra una comunidad dominada por los prejuicios raciales, la desconfianza hacia lo diferente, la rigidez de los vínculos familiares y vecinales. Y con un sistema judicial sin apenas garantías para la población negra. Un auténtico clásico de la literatura estadounidense del siglo XX que ha cautivado a millones de lectores. En 1962, Robert Mulligan la llevó al cine es una oscarizada producción con Horton Foote y Gregory Peck en los papeles protagonistas.

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