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sábado

Moby Dick o La ballena blanca


Moby Dick
es una de esas tantas obras "especiales" que tenía pendiente. Parece que hay libros que son casi de obligada lectura...  clásicos que perviven por muchos años que pasen y que forman parte de la literatura universal.

Y me pregunto, ¿sería Hermann Melville consciente de lo que perduraría su obra? Me atrevo a dar una respuesta negativa a la pregunta formulada antes, dado que en sus inicios no tuvo ni mucho menos gran acogida, más bien las críticas fueron destructivas.

¿Quién no conoce la historia de Moby Dick y el Capitán Ahab? En mi caso, que sea tan "conocida" es una de las razones por las cuales no me había propuesto leerla y, posiblemente, le ocurra la mismo a más de uno/a. Todavía recuerdo a Gregory Peck como el Capitán Ahab en la versión llevada al cine en 1956 por John Huston.

No caí en la cuenta de que no era la primera vez que leía a Melville, puesto que durante el confinamiento el «preferiría no hacerlo» de Bartleby, el escribiente, me dejó perpleja. Pero aquí nos encontramos con una obra que el escritor aborda desde varios frentes que yo destacaría:

1) El secretismo inicial en cuanto a la verdadera misión del barco Pequod (aquí me refiero también a parte de la tripulación... no digo más para no desentrañar).

2) Melville habla indistintamente de "ballena" y "cachalote".

3) El profundo conocimiento de Melville sobre la caza de ballenas.

4) Las analogías y simbolismos con las que cuenta la novela.

...

1) Secretismo sobre la misión del Pequod:

Se trata de un barco ballenero donde nuestro protagonista y narrador, Ismael, decide enrolarse para aprender el oficio, movido por el deseo de aventura.

El capitán no aparece en las primeras jornadas en el mar, algo que ya es muy extraño, a mi modo de ver. A pesar de ello, los hombres realizan su labor como marinos experimentados a la caza de ballenas.

Conforme avanza la historia la verdadera razón del peregrinar del barco y, sobre todo, de su capitán, salen a la luz. Este sabe ganarse a la tripulación, ofreciendo una moneda de oro, excepto al primer oficial al mando, Starbucks, que se da cuenta del odio irracional que mueve a Ahab. Un hombre extraño y consumido por el odio que oculta digamos... "armas secretas" para conseguir su propósito.

2) Ballena y/o cachalote:

No entiendo como es posible que Melville hable indistintamente de ballenas y cachalotes habida cuenta de la diferencia entre un animal y otro. 

Como ejemplo solo expondré que las ballenas poseen una serie de barbas (no dientes) que utilizan para filtrar el agua y retener así su alimento consistente, principalmente, en pequeños crustáceos y algas. Los cachalotes sí que poseen dientes y se alimentan de calamares y peces, que cazan a más profundidad.

Un cachalote podría cortar miembros con sus dientes, mientras que una ballena no... Supuestamente Moby Dick es un cachalote, pero es mundialmente conocido como ballena blanca.

3) Conocimiento de Melville sobre la caza de la ballena:

Me ha llamado mucho la atención este punto y no se trata solo de una mera documentación por parte del escritor. Herman trabajó en barcos balleneros por lo que conocía a la perfección el oficio, las embarcaciones, así como el mar.

Para los amantes de la naturaleza y, por tanto, de los animales, es duro leer cómo dan caza a estos gigantes de los mares. No he podido evitar el nudo en la garganta visualizando el sufrimiento ocasionado por la avaricia del hombre.

4) Analogías y simbolismos:

Llegamos a un punto muy interesante. Indagando he descubierto que Melville se basó en el naufragio del ballenero Essex causado por la ballena albina Mocha Dick, en la leyenda de la ballena blanca de un mito del pueblo Lafkenche y en su propia experiencia por sus años de oficio.

El naufragio del Essex de por sí ya es una historia muy similar a la que nos relata en su libro —solo lograron salvarse 8 tripulantes tras pasar largas penurias en el mar—.  Un animal albino con su cuerpo plagado de arpones, por las ocasiones en las que le intentaron dar caza. Un ser que guarda en su memoria el daño que le han infringido y que decide atacar a los que le persiguen.

En el mito del pueblo Lafkenche con cuatro mujeres sabias y brujas, guardianas de las almas de grandes guerreros. En concreto, la más anciana, se convertiría en ballena blanca para ser la guardiana de la isla Mocha.

Y aquí viene la controversia: el monstruo marino y el hombre. Un ser con el color blanco, sinónimo de pureza... pero sin embargo, los animales albinos, como distintos, eran considerados monstruos/demonios. En el otro lado, su opuesto, el hombre, el ser racional, que sin embargo no duda en poner en peligro, no solo su vida, sino también la de su tripulación para dar caza al animal, para demostrar o demostrarse a sí mismo que está por encima de dicho ser.

¿Quién persigue a quién? ¿Quién es el ser demoníaco en esta historia? 

Si aún quieres saber más, te dejo el enlace de un artículo muy interesante publicado en El Mundo.


Sinopsis

La irracional obsesión por la venganza de un hombre que quiere acabar con el que él considera su enemigo a toda costa.

El capitán Ahab, apoyado sobre su pierna fabricada con una mandíbula de cachalote, empuja a su tripulación del Pequod al desastre en su obsesión por acabar con la ballena blanca, con Moby Dick; esa reencarnación del mal que mutiló su cuerpo y su alma para siempre. Una novela de aventuras imprescindible, un compendio sobre los balleneros y el mar y un clásico de la literatura universal de todos los tiempos.