Pan de limón con semillas de amapola es la primera novela de Cristina Campos.
Tal vez mis expectativas eran muy altas con este libro, dado que solo había leído recomendaciones y lindezas sobre el mismo. Sin embargo, no ha terminado de llenarme.
Como algo positivo diré que es una lectura emotiva que llega. Dos hermanas que se reencuentran tras muchos años y, de nuevo, llegan a convertirse en amigas, apoyándose la una en la otra, afianzando un estrecho vínculo que ayudará a mantener un equilibrio en sus vidas.
Lo que no me ha gustado tanto: Considero que la escritora ha desarrollado una historia precedible, aunque no por ello deja de tener su encanto. Otra cosa que me ha chocado mucho: de pronto, casi sin venir a cuento, te lanza un espoiler que te deja noquedada. Adelanta fuertes acontecimientos que te remueven e incomodan. Entiendo que lo hace adrede, pero, personalmente, no me gusta nada que hagan estas tipo de cosas.
Es muy posible que la mayoría de personas que lo hayan leído no estén conformes con mi reseña, no lo pretendo siquiera. Flaco favor haría, y me haría, si no emito, como siempre, mi sincera opinión.
Sinopsis:
Al abrir el antiguo horno de leña el olor a pan recién hecho acarició el alma de Marina. Cerró los ojos, inspiró lentamente. Olor de infancia. Olor a hogar.
Durante el invierno de 2010, en un pequeño pueblo del interior de Mallorca, Anna y Marina se reencuentran, después de quince años sin verse, para vender un molino y una panadería que han heredado de una desconocida.
Son dos hermanas con trayectorias muy diferentes. Anna, de vida acomodada, apenas ha salido de la isla y sigue casada con un hombre al que ya no ama. Marina trabaja en el tercer mundo como médico para una ONG. Contra todo pronóstico, Marina decide quedarse con la panadería y averiguar quién era Lola Molí. En su búsqueda, descubrirá secretos que marcaron la relación con su familia; aprenderá el oficio del pan y se acercará a la verdadera Anna. Juntas, quizá, logren recuperar los años perdidos, enfrentar sus fantasmas y tomar las riendas de sus propias vidas.
