Leído gracias al préstamo de una amiga. Matrioshka, de Carlton Mellick III.
La primera vez que me adentré en el género bizarro fue con Carlton Mellik y su La casa de las arenas movedizas y aquello fue como una explosión seguida de un ¡¡¿¿cómo??! La experiencia no cayó en saco roto porque solo quería volver a leer esas inquietantes, originales, intrincadas e inteligentes "idas de olla", así, tal cual.
Con este nuevo título me sorprendió con una especie de "comedia romántica" nada usual y en la que de nuevo borda con sátira y humor inteligente las relaciones sociales, el amor y la sociedad.
¿Habéis pensado alguna vez cuántas personas hay en cada uno de vosotros?, no, no se me ha ido la cabeza, por lo menos no mucho, tranquilos. Analicemos despacio mi pregunta. En mí no solo hay una mujer, también hay una madre, esposa, amante, amiga, hermana, tía, hija, compañera de trabajo, empleada, vecina, etc. Tal vez, de forma más o menos consciente —y a veces inconsciente— elaboro un perfil que me permite interactuar con mi entorno. Queramos, o no queramos, nos construimos una especie de máscaras y también de escudos. No somos los mismos en casa que fuera de ella.
Seguro que todos hemos dicho y oído en algún momento aquello de "la confianza da asco", pues bien, nos mostramos tal cual somos con las personas más cercanas, y ante la sociedad nos colocamos la máscara que toca ese día o esa ocasión. Cuando además debemos de juntar relaciones amorosas, esto se suele complicar a veces mucho más. Si la relación es entre personas de distinto color de piel, religión, culturas, la situación puede llegar al máximo, pero, ¿qué ocurre si se trata de especies totalmente distintas?
En este caso un hombre, un humano, está enamorado de una muñeca real que esconde en su interior, de una forma totalmente física, a distintas e intrincadas personalidades. Su relación no es aceptada ni por el entorno de él ni por el de ella. Con la intención de hacer huir a nuestro valiente humano, deciden que debe de pasar una prueba en la que deberán convivir totalmente encerrados y aislados para conocer y amar a todas las capas de su ilusionadísima novia. Con muchas dudas pero también con mucho amor y convicción se verá sumergido de lleno en la ardua empresa de conocer a su pluralísima enamorada.
Me he divertido muchísimo con este libro. Como en el anterior, he pasado de la risa al espanto temiendo por la cordura y el físico de Benjamín. Si alguien quiere algo distinto con lo que disfrutar a rabiar, sin duda debe leer bizarro y a Carlton.
El libro venía acompañado de un, digamos, relato largo: "Esposas martillo" que me ha costado más leer, a pesar de ser tan cortito.
Sinopsis:
Benjamin Hammond está enamorado de una muñeca rusa llamada Ynaria. Pero esta no es un juguete de madera, sino que es miembro de una subespecie humana llamada matrioshka que tiene una anomalía un tanto peculiar: dentro de ella viven varias personas más.
Apenas existen las relaciones entre humanos y matrioshkas, y tanto los amigos de Benjamin como la familia de Ynaria se oponen frontalmente a la relación. Su única opción, si quieren casarse, es someterse a la Prueba, una tradición matrioshka consistente en que la pareja se aísle durante días a fin de que todas sus capas internas se conozcan entre sí.
¿Qué pasa si a Benjamin no le gustan las otras personalidades de Ynaria? ¿Y si resulta que son demasiado diferentes? ¿Y si ni siquiera son mujeres? ¿Y si…? Su única salida es que él se enamore de todas y cada una de ellas.
El autor de La casa de arenas movedizas nos presenta una terrorífica comedia romántica como solo él es capaz de crear. No en vano Carlton Mellick III está considerado el rey del bizarro.

