Siempre tengo la sensación de que hay demasiados libros que forman parte de la humanidad y que no he leído. Los prejuicios me han llevado, durante muchos años, a huir de ellos. Como sabéis, hace un tiempo que decidí poner remedio a ello, porque pienso que me puedo estar perdiendo grandes obras. Este era uno de ellos. ¿Quién no ha oído hablar de Cien años de soledad y de Gabriel García Márquez?
Encontré esta edición ilustrada de RANDOM HOUSE y pensé que había llegado el momento. De inmediato me sumergí en el realismo mágico de García Márquez conociendo a los primeros Buendía.
La edición acompaña un árbol genealógico para que sea más fácil seguir a estas 7 generaciones de Buendía, sin morir en el intento. Pero, al ser edición electrónica, la letra me quedaba un poco pequeña, era algo incómodo ir y venir y acabé por no consultarla e intentar forzar mi memoria para saber quién era quién. También podría haber cogido una libreta e ir haciéndolo yo, cosa que no hice y que recomiendo muchísimo. ¡Ojo!, porque algunas que rondan por internet desentrañan el desenlace del mismo y no es cuestión.
La prosa de Gabo es extraordinaria. El algún párrafo me he perdido y he releído asombrándome con la capacidad descriptiva del escritor. También me ha maravillado la inmensa imaginación y creatividad para crear esta historia de 7 generaciones, tantos personajes, tan sumamente parecidos unos a otros, repitiéndose incluso nombres. Es un buen ejemplo de arquetipos que se repiten, de padres a hijos y/o a abuelos. Si algo está presente en la novela es el amor y el desamor, al igual que la iniciación a la edad adulta. Sucesos imprevisibles, extraños, mágicos, originales… Personajes cercanos pero solitarios, incomprendidos, castigados.
A pesar de todo ello, el libro se me ha hecho largo y algo pesado. Debo de ser sincera. Entiendo que sea considerado la obra cumbre de la literatura latinoamericana y algunos lo comparan con El Quijote español, que no he leído (lo intenté en una ocasión pero lo dejé antes de llegar a la mitad). Sea como sea, aunque me haya costado a veces continuar, encontraba algo que me volvía a atrapar y tenía decidido acabarlo.
Mi recomendación, además de elaborar un esquema y hacerse unas notitas, es leerlo en papel, así será más fácil ir y venir de una página a otra, releyendo o buscando alguna referencia.
Sinopsis:
«Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo.»
Con estas palabras empieza una novela ya legendaria en los anales de la literatura universal, una de las aventuras literarias más fascinantes de nuestro s iglo. Millones de ejemplares de Cien años de soledad leídos en todas las lenguas y el premio Nobel de Literatura coronando una obra que se había abierto paso «boca a boca» -como gusta decir el escritor- son la más palpable demostración de que la aventura fabulosa de la familia Buendía-Iguarán, con sus milagros, fantasías, obsesiones, tragedias, incestos, adulterios, rebeldías, descubrimientos y condenas, representaba al mismo tiempo el mito y la historia, la tragedia y el amor del mundo entero.
