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viernes

Teoría King Kong

 Teoría King Kong, una crítica demoledora

Quienes me conozcáis por aquí sabréis que me chifla leer libros que me hagan pensar, que sacudan mi cerebro y “obligue” a plantarme o replantearme las cosas… Teoría King Kong, de Virginie Despentes es un título que me vino al pelo para ello.

Reseña de Teoría King Kong

Venía de una lectura dura, necesaria… compartida con mujeres extraordinarias. Podría haber hecho una pausa y descansar, pero no, algo me pedía más, algo me impulsaba a continuar rebuscando y ahondando.

No os voy a engañar, no estoy de acuerdo en todo con Despentes, ¡ni falta que hace! No me extraña que la tildaran como lafemme fatale amorale” francesa. Virginie habla desde una sinceridad incómoda, aplastante, incluso insultante.

No es que no tenga pelos en la lengua, que no los tiene, sino que no tiene ningún inconveniente en llamar a las cosas por su nombre más directo, vulgar, bestial… Golpea de forma contundente sin ningún tipo de piedad, miramiento, prudencia.

Muy consciente de ello, tras la sorpresa inicial, que sabe va a producir que nos quedemos un tanto descompuestos, aprovecha la confusión para seguir lanzando a izquierdas y derechas… diría incluso que despreciando a los que puedan escandalizarse, porque, seamos sinceros, nadie se ha caído ahora de un guindo y todos sabemos de qué estamos hablando, lo llamemos con sutilidad o sin ningún atisbo de ella. 

Despentes pide que nos alejemos de falsos puritanismos porque "Aquello que nos excita o que no nos excita proviene de zonas incontrolables, oscuras y pocas veces de acuerdo con lo que deseamos conscientemente."

Una lectura perfecta para comentar en una conjunta 😁.

Sinopsis Teoría King Kong

Un ensayo incisivo donde Despentes nos cuenta, desde su experiencia y sin rodeos, vivencias desde la prostitución, violación, maternidad, contención del deseo, pornografía... contribuyendo a derruir los cimientos patriarcales de la sociedad actual.

«Escribo desde la fealdad, y para las feas, las viejas, las camioneras, las frígidas, las mal folladas, las infollables, todas las excluidas del gran mercado de la buena chica, pero también para los hombres que no tienen ganas de proteger, para los que querrían hacerlo pero no saben cómo, los que no son ambiciosos, ni competitivos, ni la tienen grande. Porque el ideal de la mujer blanca, seductora, que nos ponen delante de los ojos es posible incluso que no exista.»

Despentes se convierte en una especie de heroína que aboga por las mujeres invisibles.

¿Qué me ha aportado leer Teoría King Kong?

Ante todo lo he sentido como un aprendizaje. Porque Despentes golpea con firmeza algunos de los pilares instalados y que se podrían considerar inamovibles todavía a día de hoy.

Es una lectura que abre la mente para saber más allá de lo que nuestra día a día nos muestra. Nos expone, muestra y obliga a enfrentarnos a hechos para verlos desde otro punto de vista.

Me ha removido y sacudido, a la vez que me ha sorprendido en extremo.


Tranquilas, historias para ir solas de noche

 Catorce escritoras españolas reunidas para exorcizar al “lobo”. 

Reseña de Tranquilas, historias para ir solas de noche

Proyecto de María Folguera y Carmen G. de la Cueva. Las mujeres arrastramos un miedo que ya forma parte de nuestros genes. Inmersas en una sociedad patriarcal y machista aprendemos a temer, a ser cuidadosas, a mirar atrás.

Todas y cada una de nosotras llevamos impresa alguna pequeña o gran historia, marcada a fuego en nuestra mente o en nuestro cuerpo. Desde pequeñas hay lobos que nos miran viendo más de lo que somos, convirtiéndonos en objetos de mentes calenturientas.

Inocentes, no vemos más allá de miradas empalagosas, palabras babeantes, acercamientos a todas luces inusuales para nuestros jóvenes cuerpos. La mujer como un objeto nacido para el “uso y disfrute de los machos”.

Vivencias que no sabemos o que no nos atrevemos a definir

Es tal la educación que recibimos, es tal la impronta en la sociedad, que cientos de historias pasan como algo “normal”. Vivencias que no sabemos definir y que damos por sentado que son merecidas o buscadas. 

Por suerte, muchas elevamos la voz para que el resto de mujeres sepan que esto no es lo “normal”. Para que se hagan valer, decididas a cambiar bases de la sociedad y construir nuevos cimientos desde donde elevar una nueva educación y moralidad.

Muchas veces esto pasa por limpiar rincones, eliminar suciedad y telarañas con el fin de dejar entrar la luz que purifique. Esto pasa por sacar a nuestros monstruos y enfrentarnos a ellos. Decir a voz en grito lo que es el feminismo y que, los que estén alrededor, se enteren, nos den la mano y nos acompañen por un nuevo camino.

Estas valientes catorce mujeres decidieron volcar, con su puño y letra, miedos, amenazas, abusos y vejaciones en relatos duros y necesarios con los que identificarse unas y aprender muchísimo otros.

Un libro maravilloso para leer, compartir y comentar. Un proyecto de María Folguera y Carmen G. de la Cueva.

Con Marta Sanz, Edurne Portela, María Folguera, Lucía Asué Mbomío Rubio, Sabina Urraca, Silvia Nanclares, Roberta Marrero, Carme Riera, Jana Leo, Nerea Barjola, María Fernanda Ampuero, Gabriela Wiener, Aixa de la Cruz y Carmen G. de la Cueva.

Ilustrado por Sara Herranz.

Sinopsis

Los lobos aparecen en los cuentos clásicos para enseñarnos a las niñas a temer el bosque. Más adelante sabemos que también debemos temer las calles, salir de noche, los portales, los bares, el sonido de los pasos a nuestras espaldas, los coches que se acercan por una calle tranquila. 

Con el tiempo nos damos cuenta de que el mundo entero es una amenaza con la que lidiar cada día y cada noche. Y así no nos queda más que proponemos ser valientes porque tenemos derecho a tener una vida intensa.

Catorce escritoras españolas de excepción borran los límites entre la autoficción y la literatura con estas historias, maravillosamente ilustradas por Sara Herranz. Cada una de ellas abre un camino para identificarnos, conmovernos, reaccionar y caminar sin miedo por las calles que nos pertenecen.

¿Qué me ha aportado leer Tranquilas, historias para ir solas de noche?

Tal y como he dicho es un libro para leer, compartir y comentar. 

Es necesario sacar y valupear a nuestros monstruos y esto, en compañía, nos hace más fuertes. Leído en conjunto con valientes mujeres con las que he recorrido este oscuro camino en el bosque.

He vuelto a ser consciente de lo que hemos avanzado, pero también de lo mucho que queda por hacer. Comencemos con nuestros pensamientos, con la educación a niños y niñas, con el respeto por bandera.

Un libro imprescindible para ti, mujer; y más necesario aún para tí, hombre, para que veas con nuestros ojos la realidad femenina.

Descubriendo mujeres: Julia de Burgos

Julia de Burgos rebelde y feminista poeta puertorriqueña

Hoy te hablo de otra gran poeta que he descubierto. Se trata de Julia Constancia Burgos García, más conocida como Julia de Burgos. Rebelde y feminista poeta puertorriqueña, que animó a las mujeres en la liberación femenina.

¿Quién fue Julia de Burgos?

Julia de Burgos nació el 17 de febrero de 1914 en Carolina, Puerto Rico y falleció el 6 de julio de en Nueva York. Una corta vida la que puedo vivir esta gran mujer.

A pesar de ello su gran obra hizo que sea considerada por muchos críticos como "la más excelsa poeta puertorriqueña".

Hija de una familia muy numerosa, fue la primera de trece hermanos en cursar estudios universitarios. Así se licenció en magisterio, contando con solo 19 años, en la Universidad de Puerto Rico.

Trabajó como maestra en También fue maestra en la escuela elemental Rosa Luz Zayas Cruz. Su gran amor por las letras y la poesía, en concreto, la llevó a destacar en este campo. Sus posibles influencias fueron Luis Llorens Torres, Luis Pales Matos, Clara Lair, Rafael Alberti y Pablo Neruda.

Julia de Burgos, poeta rebelde y feminista

En su poesía destacaba en dos vertientes: el amoroso y la reivindicación para liberar a las mujeres. Escribía en contra de las normas y convencionalismos de la época, animando a que las mujeres puertorriqueñas se rebelaran.

Se declaraba rebelde y feminista, destaca obras como el poemario Yo misma fui mi ruta, sobre la liberación de las mujeres. Aquí defendía que ella podía manejar su propia vida y exhortaba a las mujeres a hacer lo mismo, sin sentirse inferiores.

Con tan solo 39 años, el 6 de julio de 1953, en una acera del barrio de Harlem, en Nueva York, se desplomó, muriendo de pulmonía.

Triste fue su salida de este mundo, porque nadie reclamó su cuerpo, por lo que fue enterrada como "Jane Doe". Sin embargo, unos amigos encontraron más tarde su tumba, reclamando su cuerpo.

Por fin, los restos de Julia de Burgos, rebelde y feminista poeta puertorriqueña, pudieron ser enterrados en Carolina, su ciudad natal donde se elevó un monumento en el lugar del sepelio. 

Reconocimiento a Julia de Burgos

El 19 de febrero de 1987, el Departamento de Español del Recinto de Humacao, de la Universidad de Puerto Rico, realizó un homenaje a la poeta. Le concedieron un póstumo doctorado Honoris Causa en Letras y Humanidades. Dicho evento fue presentado por su sobrina, María Consuelo Sáez Burgos.

En su honor también llevan su nombre escuelas y avenidas en la ciudad de San Juan.

En la misma ciudad, se levantó la Casa Protectora Julia Burgos, que protege a mujeres sobrevivientes de violencia doméstica. También destacan el Museo de Artes y Ciencias Julia de Burgos.

Algunos poemas de Julia de Burgos

He querido traer a este rincón, dos poemas de Julia que destacan por su faceta feminista y reivindicativa.

Dadme mi número

¿Qué es lo que esperan? ¿no me llaman?

¿me han olvidado entre las yerbas,

mis camaradas más sencillos,

todos los muertos de la tierra?

¿por qué no suenan sus campanas?

ya para el salto estoy dispuesta.

¿Acaso quieren más cadáveres

de sueños muertos de inocencia?

¿acaso quieren más escombros

de más goteadas primaveras,

más ojos secos en las nubes,

más rostro herido en las tormentas?

¿quieren el féretro del viento

agazapado entre mis greñas?

¿quieren el ansia del arroyo,

muerta en mi mente de poeta?

¿quieren el sol desmantelado,

ya consumido en mis arterias?

¿quieren la sombra de mi sombra,

donde no quede ni una estrella?

casi no puedo con el mundo

que azota entero mi conciencia...

¡Dadme mi número! no quiero

que hasta el amor se me desprenda...

(Unido sueño que me sigue

como a mis pasos va la huella.)

¡Dadme mi número, porque si no,

me moriré después de muerta!

Yo misma fui mi ruta

Yo quise ser como los hombres quisieron que yo fuese:

un intento de vida;

un juego al escondite con mi ser.

Pero yo estaba hecha de presentes,

y mis pies planos sobre la tierra promisora

no resistían caminar hacia atrás,

y seguían adelante,  adelante,

burlando las cenizas para alcanzar el beso

de los senderos nuevos.

A cada paso adelantado en mi ruta hacia el frente

rasgaba mis espaldas el aleteo desesperado

de los troncos viejos.

Pero la rama estaba desprendida para siempre,

y a cada nuevo azote la mirada mía

se separaba más y más y más de los lejanos

horizontes aprendidos:

y mi rostro iba tomando la expresión que le venía de adentro,

la expresión definida que asomaba un sentimiento

de liberación íntima;

un sentimiento que surgía

del equilibrio sostenido entre mi vida

y la verdad del beso de los senderos nuevos.

Ya definido mi rumbo en el presente,

me sentí brote de todos los suelos de la tierra,

de los suelos sin historia,

de los suelos sin porvenir,

del suelo siempre suelo sin orillas

de todos los hombres y de todas las épocas.

Y fui toda en mí como fue en mí la vida...

Yo quise ser como los hombres quisieron que yo fuese:

un intento de vida;

un juego al escondite con mi ser.

Pero yo estaba hecha de presentes;

cuando ya los heraldos me anunciaban

en el regio desfile de los troncos viejos,

se me torció el deseo de seguir a los hombres,

y el homenaje se quedó esperándome.

No sé a ti, pero a mí los poemas de esta mujer me remueven entera. Te animo a seguir leyendo sobre ella y me comentes en este rincón que, al fin y al cabo, aunque sea mío, también está hecho para ti.



Una habitación propia


Llegué a este libro escuchando un podcast. Virginia Woolf era una de mis escritoras pendientes y ahora me pregunto porqué esperé tanto para leerla. Una habitación propia es uno de los indispensables, sobre todo si eres mujer.

Partimos de la base de que esta obra está englobada en el género de "ensayo" de los que no he leído muchos, pero tengo el firme propósito de enmendarlo.

Destacaría de Virginia Woolf una narrativa en extremo inteligente. Unas frases largas y laboriosas que, sin embargo, construidas de forma maestra. Se podría pensar que este tipo de lenguaje puede dar lugar a perderse en la historia o en el significado de lo que la autora nos quiere expresar. Nada más lejos, desde mi modesto punto de vista. Si bien a veces se agradece una narrativa sencilla y directa, agradezco mucho sumergirme de vez en cuando en una lectura con ricos matices en el lenguaje. Y en esto Virginia era una auténtica maestra.

El fondo de la obra ha sobrepasado mis expectativas. Hacía ya mucho tiempo que echaba en falta el nombre de muchas escritoras en la historia de la literatura. En mi juventud creía que no existían. Excepto honrosas excepciones que han tenido a bien incluir en los libros de texto. Pero son las mínimas y Virginia analiza la dificultosa introducción de la mujer en este campo. Lo plantea con una claridad y honestidad valiente y digna de admiración.

Una lectura que se me ha hecho muy corta. En este caso no había un final de historia, pero el tema era tan interesante, junto con la forma de encauzarlo de la autora, que hubiera querido leer mucho más.

Una obra absolutamente imprescindible.

Sinopsis:

En 1928 a Virginia Woolf le propusieron dar una serie de charlas sobre el tema de la mujer y la novela. Lejos de cualquier dogmatismo o presunción, planteó la cuestión desde un punto de vista realista, valiente y muy particular.

Una pregunta: ¿qué necesitan las mujeres para escribir buenas novelas? Una sola respuesta: independencia económica y personal, es decir, Una habitación propia.

Sólo hacía nueve años que se le había concedido el voto a la mujer y aún quedaba mucho camino por recorrer. Son muchos los repliegues psicológicos y sociales implicados en este ensayo de tan inteligente exposición; fascinantes los matices históricos que hacen que el tema de la condición femenina y la enajenación de la mujer en la sociedad no haya perdido ni un ápice de actualidad. Partiendo de un tratamiento directo y empleando un lenguaje afilado, irónico e incisivo, Virginia Woolf narra una parábola cautivadora para ilustrar sus opiniones.

Un relato de lectura apasionante, la contribución de una exquisita narradora al siempre polémico asunto del feminismo desde una perspectiva inevitablemente literaria.