Espérame en la última página, de Sofía Rhei, fue una recomendación de una amiga lectora. Me encontraba leyendo un libro muy interesante, pero circunstancias de la vida me llevaron a dejarlo aparcado y buscar una lectura más ligera y alegre. En cuanto vi en la sinopsis que hablaba de libros para sanar pensé que era el libro idóneo.
A punto de cumplir los 40 años, mantiene una relación con un hombre casado que le promete una y otra vez que va a dejar a su mujer. Han roto en varias ocasiones, pero él la tiene calada y siempre consigue que le perdone para volver a estar juntos, haciendo acopio de otras muchas promesas similares a las de siempre. Él es una de esas personas que sabe tocar la tecla justa para que ella caiga de nuevo rendida a sus pies.
Finalmente llega el día en que se va a vivir con ella, día que la protagonista lleva varias años esperando… Entretanto, su mejor amiga le sugiere visitar a un consejero muy especial y peculiar que, a través del amor de Silvia por la literatura y los grandes autores, comenzará una cura para que se encuentre a sí misma.
Desde mi punto de vista se trata de una lectura ligera, una historia bonita y esperanzadora que justo era lo que necesitaba para ese momento. ¿Quién dice que los libros no curan?
Sinopsis
Hay novelas que sirven de bálsamo y otras que provocan catarsis, títulos que proporcionan alegría y otros que ayudan a procesar la tristeza. Dentro de los libros habitan claves que pueden dar sentido al pasado o iluminar el camino al futuro. Todos nos hemos enamorado alguna vez de la persona equivocada. Silvia también. Ella descubrió que, a veces, un libro puede ser la mejor medicina.
Silvia está a punto de cumplir cuarenta años y vive en París. Es la amante de Alain, un hombre casado que cada noche le cuenta la misma historia para retenerla; ella, a pesar de saber que ese cuento no es cierto, cae una y otra vez en la tentación de creerle.
Su mejor amiga la convence para que visite a un entusiasta y enigmático consejero capaz de curar a través de la literatura. Gracias a autores como Oscar Wilde, Italo Calvino, Gustave Flaubert, Terry Pratchett o Mary Shelley, Silvia aprenderá valiosas lecciones, que de poco servirán cuando Alain reaparezca y disuelva lo que ella había construido: «Me equivoqué. Te necesito, no sabes cuánto». Y ella volverá a caer en sus redes como una polilla en una lámpara de camping.
Gracias al poder de las historias, Silvia se enfrentará a las páginas oscuras de su propia vida, a todas esas zonas borrosas de sí misma. Pero en ese camino de baldosas multicolores también aparecerán obstáculos...
