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jueves

Los perros duros no bailan


¡Qué buen sabor me ha dejado Los perros duros no bailan, a pesar de que hace tiempo que decidí no volver a leer nada de Arturo Pérez Reverte. Me explico: Le conocí con La tabla de Flandés, en donde me encantó su forma de narrar. A este le siguieron algunos títulos más, pero oh… su maestría al escribir se desarmaba al completo a la hora de concluir sus tramas.

Vaya por delante que esto es una opinión muy personal, por supuesto. Sus finales me parecían rápidos, insulsos… en una palabra: horrorosos. No puedo decir otra cosa si soy sincera. Con El club Dumas pillé un cabreo monumental que me duró días. ¿Cómo era posible que una historia tan bien hilada y que te mantiene todo el libro expectante, terminara de forma tan abrupta y sosales? Inaudito. Y aquí fue cuando terminé mi relación con el escritor.

Pero pasaron los años y me recomendaron otros títulos suyos, a los que hice caso omiso, hasta que una portada se coló y quedó grabada en mis retinas. Me pareció tan diferente… Pasaban los días y las semanas y tuve la ocasión de leer una reseña de una compañera muy exigente y sincera con sus lecturas y opiniones. Pensé que, tal vez, Reverte se había “reformado”. La portada volvía a hacerme ojitos y mi corazón comenzó a ablandarse.

Un aislado día de vacaciones volví a reaparecer por la Biblioteca (por si no lo he dicho, las adoro y más aún adoro a la que solemos ir). No pensaba coger nada para mí, solo buscaba títulos para mi hijo, pero allí estaba, en la mesa de novedades, y esa mirada del can de la portada me fulminó, por lo que decidí darle una oportunidad y tratar de reconciliarme con el autor.

"Los perros duros no bailan" no solo me ha gustado, sino que he disfrutado mucho con su lectura. Negro me ha llegado y tocado el corazón, a igual que cada uno de los integrantes de la pandilla de cánidos que aparecen en sus páginas. Una historia distinta en donde he reído y llorado, me he indignado y que me ha dejado un intenso sabor en boca, aunque tenga una retronasal algo amarga, pero necesaria.

Ahora sí, puedo decir que la oportunidad ha valido la pena, que me he reconciliado por completo, que he cumplido con el objetivo: tener un buen recuerdo del autor, en lugar de aquel aciago que perduraba en mi memoria. Recomiendo este título al cien por cien.

Sinopsis:

Una novela policial, una historia de supervivencia en un mundo donde la lealtad es puro instinto. Por Arturo Pérez-Reverte.

«Nací mestizo, cruce de mastín español y fila brasileña. Cuando cachorro tuve uno de esos nombres tiernos y ridículos que se les ponen a los perrillos recién nacidos, pero de aquello pasó demasiado tiempo. Lo he olvidado. Desde hace mucho todos me llaman Negro.»

Hace días que en el Abrevadero de Margot, donde se reúnen los chuchos del barrio, nada se sabe de Teo y de Boris el Guapo. Sus colegas presienten que detrás de su desaparición hay algo oscuro, siniestro, que los mantiene alerta. Lo ocurrido no puede ser nada bueno; lo sospechan todos y lo sabe su amigo el Negro, luchador retirado con cicatrices en el hocico y en la memoria. Para él es cuestión de instinto, de experiencia sobreviviendo en las situaciones más difíciles. Eso lo lleva a emprender un peligroso viaje al pasado, en busca de sus amigos.

En esta asombrosa novela negra, divertida, tierna y sobrecogedora de principio a fin, Arturo Pérez-Reverte narra con increíble maestría la aventura de un perro en un mundo diferente al de los humanos, donde rigen las mejores reglas -lealtad, inteligencia y compañerismo- y están desterradas toda corrección política o convención social. Un mundo en el que a veces hay clemencia para los inocentes. Y justicia para los culpables.

El lápiz del carpintero


El lápiz del carpintero, de Manuel Rivas, publicado por Editorial Alfaguara.

Me ha encantado el personaje principal: el doctor Daniel Abarca: me he reído con él y me ha parecido un héroe en toda regla.

Su historia de amor con Marisa Mallo y su lucha por preservarla, a pesar de las circunstancias y la distancia, me ha conmovido y conforma el pilar principal del libro. Pero, y aquí viene el pero, la curiosa forma de narrar del autor ha hecho que me costara seguir la historia y que me perdiera en alguna ocasión: no hay apartes, guiones, comillas o similar para diferenciar recuerdos, personajes o diálogos, así que más de una vez he tenido que releer para intentar situarme. Aún así, como digo, me parece una historia preciosa.

Sinopsis:

En la cárcel de Santiago de Compostela, en el verano de 1936, un pintor dibuja el Pórtico de la Gloria con un lápiz de carpintero. Los rostros de los profetas y de los ancianos de la Orquesta del Apocalipsis son los de sus compañeros republicanos de presidio. Un guardián, su futuro asesino, lo observa fascinado... La historia de ese lápiz, conductor de memorias, portador de almas, continuará hasta nuestros días.

Después de La lengua de las mariposas, Manuel Rivas retoma el hilo de la tragedia española, la guerra que estremeció al mundo y marcó la historia del siglo XX. Pero El lápiz del carpintero no es una historia más sobre la guerra. Trata de la vida de los hombres y las mujeres en el lado más salvaje de la historia. Trata de la fuerza del amor ocupando el hueco abismal de la desesperanza.

La sonrisa etrusca


Acabada esta auténtica maravilla. La sonrisa etrusca, de José Luis Sampedro. Su narrativa me ha parecido magistral y poética. Sublime. Uno de esos libros que se quedan contigo para siempre y que es digno de releer.

Hace años leí El amante lesbiano que zarandeó mis esquemas y me obligó a pausar razonando para entender las inmensas posibilidades que hasta el momento no me había planteado. Ahora llega de nuevo con este título bien distinto en el que me ha inundado la ternura.

Cuando un libro me toca mucho, me gusta buscar información sobre lugares, hechos, etc. Quería saber de la existencia de ese sarcófago etrusco que tanto conmueve y marca al protagonista. Encontré la imagen desde distintos ángulos. Me parecía interesante conocer cómo era dicha antigüedad.

Sinopsis:

La novela de José Luis Sampedro más leída y apreciada por el público.

Una de las historias más hermosas que nuestra literatura nos ha entregado sobre el eterno tema del amor. Un viejo campesino calabrés llega a casa de sus hijos en Milán para someterse a una revisión médica. Allí descubre una criatura en la que volcar toda su ternura: su nieto Bruno y se interroga acerca del mundo que le espera.