Buscaba una lectura diferente, que me enganchara pero que no fuera el típico libro de novela negra o policiaca. Así fue como decidí sacar La chica danesa, de David Ebershoff, de la interminable lista de pendientes.
¿Por qué leer La chica danesa?
La chica danesa está basado en una historia real, la de Eddie Redmayne, conocido posteriormente como Lili Elbe. Él fue uno de los primeros transexuales que tuvo el valor de reconocerse en su identidad sexual y dar el salto operando su sexo.
El libro fue galardonado con el premio de la Fundación Rosenthal de la Academia Estadounidense de las Artes y las Letras y el premio Lambda para ficción transgénero.
Mi reseña de La chica danesa
Me pregunto ¿cuánto puede sufrir una persona en estas circunstancias? Sentir que uno no encaja y que no está cómodo en las relaciones con los demás.
Sentir que hay dos personalidades en un mismo cuerpo, debe ser en extremo complejo, como en el caso de Lili. En la versión del libro, cuando una personalidad toma el timón, la otra queda anulada. Sufre crisis de amnesia cuando es Lili y, sin embargo, piensa en qué haría Lili cuando es Einar.
¡Es de locos! Me parece de una gran valentía plasmar la historia de una persona real en esta historia. Eddie/Lili lo hizo en una época dificilísima para las personas con dudas sobre su identidad sexual. Pero sea una época u otra, es admirable saber de personas que se aceptan, dando el paso del cambio de género, demostrando una fortaleza fuera de lo común.
No he visto la película, aunque estoy deseando verla tras el libro. El peligro es descubrir que tal vez no sea lo fiel que me gustaría —según he estado indagando—. Sería una auténtica pena, pero la cuestión es verla con la mente abierta y más, tras leer esta historia.
En el libro los personajes están tan bien definidos que he podido "verlos" en sus gestos y miradas. Por ello es complicado, tras esto, enfrentarse a cómo lo pudo ver en su momento un guionista o un director.
Einar es tan introvertido, ausente, apocado… y Lili es tan coqueta, sensible, vivaracha, son como la cara y la cruz, como el día y la noche. Es muy difícil hacerse pensar en que viven atrapados en el mismo espacio físico.
Einar tiene un talento innato para el arte, y sin embargo Lili no tiene ningún interés en el mismo. ¿Cómo es posible que pueda quedar anulado algo tan grande, tan de las entrañas, del alma?
Por otra parte está Greta, ¿qué decir de ella? Una mujer mucho más que valiente, con una entereza asombrosa y admirable.
Creo que muy pocas personas podrían llevar una situación como esta y hasta el final. Greta querrá, por encima de todo, que la persona que está junto a ella se sienta bien y que sea feliz. Su misión será que Lili se reconozca, que siga adelante, a pesar el tremendo shock y desbarajuste que esto puede representar para ella misma.
Me han surgido dudas con respecto al final del libro pero, investigando un poco sobre la vida de Lili, han quedado resueltas.
Sinopsis de La chica danesa
Nos encontramos en Copenhague, en el año 1925. Greta y Einar son una pareja de jóvenes pintores.
Greta pinta sugestivos y delicados retratos de mujeres. Mientras Einar es conocidos por sus paisajes.
Una tarde Greta espera a la modelo de su cuadro, pero no se presenta. Con el fin de avanzar en el cuadro, le propone a Einar posar para ella. De esta forma podrá terminar la parte de abajo de un cuadro. Tan solo tendrá que ponerse un par de medias de seda, calzarse unos zapatos de tacón y el vestido, con el fin de pintar la falda con sus pliegues.
Cuando la seda del vestido se desliza por su cuerpo, supone toda una revelación, como cuando se sumerge en el mar en verano. Solo que esta zambullida ya no tiene vuelta atrás. Se trata de un sueño, el sueño de ser otra persona, en concreto, una mujer.
Einar y su esposa Greta, recorrerán el camino en el espacio oscuro y secreto del matrimonio. Pero tras un arduo camino, Einar encontrará a LiLi Elbe, una chica danesa.

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