jueves

La nieta del señor Linh


Como ya comenté en una reseña anterior, lo encontré en la Biblioteca y no pude resistirme a llevarlo conmigo. La nieta del señor Linh, de Philippe Claudel.

Tenía muchas ganas de leer este libro de Claudel, aunque temía volver a encontrarme con el estilo intimista que marcaron mis primeras lecturas del año. Pero no, aquí relata una maravillosa historia de un abuelo que huye de la muerte y la guerra con su nieta de escasos meses, que me ha conmovido y enamorado desde la primera página del libro. Me encanta descubrir obras, pero me gusta más aún hallar autores que me fascinen y, sin lugar a dudas, Claudel es uno de ellos por su prosa poética que te envuelve y toca para desarmarte.

Me ha hecho pensar en la fuerza del amor y de la amistad, de cómo dos almas solitarias pueden encontrarse y sostenerse sin necesidad de hablar el mismo idioma. Tambien me ha hecho pensar en la inmensa suerte que tenemos por no vernos privados de nuestra familia por guerras y miserias. Una lectura dura pero sumamente reconfortante. Eso sí, aviso, es posible que haya que tener a mano algún que otro pañuelo.

Sinopsis:

Una fría mañana de noviembre, tras un penoso viaje en barco, un anciano desembarca en un país que podría ser Francia, donde no conoce a nadie y cuya lengua ignora.

El señor Linh huye de una guerra que ha acabado con su familia y destrozado su aldea. La guerra le ha robado todo menos a su nieta, un bebé llamado Sang Diu, que en su idioma significa «Mañana dulce» una niña tranquila que duerme siempre que el abuelo tararee su nana, la melodía que han cantado durante generaciones las mujeres de la familia. Instalado en un piso de acogida, el señor Linh sólo se preocupa por su nieta, su única razón de existir hasta que conoce al señor Bark, un hombre robusto y afable cuya mujer ha fallecido recientemente.

Un afecto espontáneo surge entre estos dos solitarios que hablan distintas lenguas, pero que son capaces de comprenderse en silencio y a través de pequeños gestos. Ambos se encuentran regularmente en un banco del parque hasta que, una mañana, los servicios sociales conducen al señor Linh a un hospicio que no está autorizado a abandonar. El señor Linh consigue, sin embargo, escapar con Sang Diu y adentrarse en la ciudad desconocida, decidido a encontrar a su único amigo. Su coraje y determinación lo conducirán a un inesperado desenlace, profundamente conmovedor.

Tras el enorme éxito de Almas grises, Philippe Claudel ha vuelto a causar un gran impacto con esta exquisita fábula sobre el exilio y la soledad, o lo que es lo mismo, la lucha por preservar la identidad.

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