Segundo título de la serie de Mila Vásquez, de Donato Carrisi. "La hipótesis del mal", es el libro con el que termino el año. ¿Quién me iba a decir a mí que, este año, uno de mis grandes descubrimientos sería un escritor de thriller? El 2018 me ha traído grandes lecturas y momentos en torno a las letras y, sin lugar a dudas, Carrisi me ha mantenido en vilo, no solo durante el transcurso de la historia con Lobos —primer título de la serie—, sino también días después cruzándose en mis pensamientos y rememorando escenas en las que un escalofrío recorría mis vértebras.
Aunque esta segunda entrega no es Lobos, si debo decir que sin lugar a dudas es Carrisi. También es cierto que Lobos me pilló desarmada e inocente, mientras que en La hipótesis del mal ya estaba preparada y con las defensas altas. A pesar de ello, en algún momento álgido de su lectura, ha acudido a mis labios alguna expresión de sorpresa e incredulidad, nuevamente zarandeada por una mente brillante e inquietante.
La historia no tiene nada que ver con el primer libro, es más lenta y tal vez con un argumento aún más extraño. De nuevo el personaje central es la policía Mila Vásquez que, tras 7 años, evoluciona más de lo que ella es consciente. También aparece algún que otro personaje que ya conocíamos, y que, a mi modo de ver, ha perdido bastante de su brillo. Pero en escena aparece el que será compañero de Mila, un paria sobre el que recae la culpa que aguanta con un estoicismo de libro y que será pieza clave para esta segunda entrega. Sin lugar a dudas, la aparición del mismo, su modo de ver las cosas y su gran inteligencia es uno de los grandes pilares de esta novela.
Como ya he dicho, no tiene el ritmo frenético de Lobos, y en algún momento mi atención decaía pensando en que no dejaba de ser otra novela policiaca sin más, pero ah no, ¡qué equivocada estaba! porque en La hipótesis del mal, Carrisi realiza esos giros que te dejan casi sin respiración cuando ya crees que lo ves venir. Y además, deja un final abierto, con el que te entran unas ganas locas y desesperadas de buscar información sobre la próxima traducción de la última entrega. Así estoy, esperando para poder continuar con esta locura y realizando una hipótesis tras otra de lo que me puede esperar.
Sinopsis:
No conoces el miedo hasta que no oyes a alguien tosiendo debajo de tu cama. Mila Vázquez sabe ver donde otros no suelen prestar atención. Por eso, dentro del cuerpo de policía, escogió como destino el Limbo: la oficina de personas desaparecidas. Todo empieza con un asesinato. Un hombre mata a toda la familia de un conocido empresario, excepto a su hijo menor: Roger Valin, quien desapareció una mañana sin dejar rastro y ahora, diecisiete años después, todo parece indicar que ha regresado convertido en un asesino en masa. Pero no es el único: él es el primero de una serie de antiguos desaparecidos que están volviendo para cometer crímenes atroces. ¿Por qué están regresando? ¿Hay alguna lógica tras los asesinatos? Una historia donde nada es lo que parece y el peligro no deja de acechar en la oscuridad.

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