Tras la lectura de La saga de los longevos y su segunda parte Los hijos de Adán cogí carrerilla con su autora, Eva García Sáenz y, sin saber exactamente de qué iban, ví en Ebiblio la trilogía de El Silencio de la ciudad blanca y continué en modo “monoautor”.
¿Qué me encontré? pues algo que no buscaba, novela negra, pero me ha gustado (y leído la trilogía, así que la cosa no ha ido mal).
Los personajes están muy bien construidos y me he enamorado perdidamente del personaje del abuelo, uno de esos secundarios que se cuelan y quedan para siempre en la memoria. Y es que es un personajes que sorprende, provoca ternura y está plagado de peculiaridades y de sabiduría ancestral. Su nieto Unai, alias Kraken también me ha gustado mucho, guardando el equilibro justo entre dureza y ternura, equilibro y contradicción, con su fortaleza y sus debilidades. También hay personajes femeninos, cómo no, la subcomisaria Blanca, con la que tendrá que lidiar Unai en una relación más que profesional y la inseparable compañera de Kraken, Estíbaliz, que ha superado un pasado más que turbio.
El autor de unos crímenes, que horrorizaron Vitoria en el pasado, está a punto de salir de la cárcel en su primer permiso, tras veinte años. Fue su propio hermano gemelo, policía, el que cerró la investigación. Si el asesino está todavía entre rejas, ¿por qué de pronto los asesinatos comienzan de nuevo? El criminal se recrea creando cuadros de amantes desnudos, en una tierna posición, con personas que no se conocían de nada, al igual que en el pasado.
La historia te va atrapando poco a poco, descubriendo el pasado que vuelve colándose y marcando la vida de Vitoria y de sus protagonistas. El final, de vértigo dejándome casi sin respiración y con ganas de más, por lo que no tenía otra opción que continuar con el siguiente... Los ritos del agua.
También puedes leer las reseñas de Los ritos del agua y Los señores del tiempo, 2ª y 3ª parte respectivamente de la Trilogía de la ciudad blanca.
Sinopsis:
Tasio Ortiz de Zárate, el brillante arqueólogo condenado por los extraños asesinatos que aterrorizaron la tranquila ciudad de Vitoria hace dos décadas, está a punto de salir de prisión en su primer permiso cuando los crímenes se reanudan de nuevo: en la emblemática Catedral Vieja de Vitoria, una pareja de veinte años aparece desnuda y muerta por picaduras de abeja en la garganta. Poco después, otra pareja de veinticinco años es asesinada en la Casa del Cordón, un conocido edificio medieval.
El joven inspector Unai López de Ayala —alias Kraken—, experto en perfiles criminales, está obsesionado con prevenir los crímenes antes de que ocurran, una tragedia personal aún fresca no le permite encarar el caso como uno más. Sus métodos poco ortodoxos enervan a su jefa, Alba, la subcomisaria con la que mantiene una ambigua relación marcada por los crímenes… El tiempo corre en su contra y la amenaza acecha en cualquier rincón de la ciudad. ¿Quién será el siguiente?
Una novela negra absorbente que se mueve entre la mitología y las leyendas de Álava, la arqueología, los secretos de familia y la psicología criminal. Un noir elegante y complejo que demuestra cómo los errores del pasado pueden influir en el presente.

No hay comentarios:
Publicar un comentario