El extranjero, de Albert Camus, es uno de esos grandes pendientes al que llegué, por fin, en el confinamiento donde sobre todo busqué libros cortos. Posterior a su lectura vi que fue lectura recomendada en el grupo de lectura, allá por el 2018.
Una novela base del existencialismo en donde Camus entreteje una historia profunda e inquietante. Considero que hay dos partes bien diferenciadas, la parte en que se conforma la trama y la parte del juicio y desenlace.
Nadie podría pensar que dos hechos tan dispares como el fallecimiento de una madre y la escritura de una carta, podrían llevar al desenlace de este personaje tan anodino, tan sumamente falto de sentimientos. En mi lectura llegué a plantearme varias posibilidades sobre el carácter de dicho elemento o sobre su salud, porque no cabía en mi cabeza la idea del ser por ser desprovisto de “sangre”. En contrapartida, el sol —imagen de luz y vida— nos acompaña a lo largo de toda la historia, de una u otra forma. Me planteo si el escritor quería poner el contrapunto a esta vida, sin luz, con el astro rey, intentado mantener un equilibro, para a la vez dar una vuelta de tuerca erigiéndose como un elemento tan importante en el inicio de un declive arrollador.
Una obra maestra, sin lugar a dudas, que no dejará indiferente a nadie, aunque no considero que sea fácil su lectura y que, como suele suceder, tendrá tantas personas a favor como en contra. Lo que sí es cierto es que puede dar lugar a debate, a plantearse hasta qué punto el ser humano es ciego e inmutable ante lo que acontece a su alrededor e incluso, ante lo que, a la larga, puede repercutir en su entorno y en su propia persona. Nunca está de más filosofar y sacar aprendizajes de toda experiencia vivida.
¿Me ha gustado? Pues no puedo decir que sí… si bien la forma es admirable y el objetivo del escritor es alcanzado con creces, no es el tipo se historias cuyo fondo busco para disfrutar de una lectura que me evada y, porqué no, me regocije. Sin embargo, tras reposar varios días, ha sido cuando ha surgido mi duda ante la diferencia entre Meursault y la sociedad “a mí no me importa” de hoy.
Sinopsis
"El extranjero", novela con cuya publicación saltó a la fama en 1942, tiene como referencia omnipresente a Meursault, su protagonista, a quien una serie de circunstancias conduce a cometer un crimen aparentemente inmotivado. El desenlace de su proceso judicial no tendrá más sentido que su vida, corroída por la cotidianidad y gobernada por fuerzas anónimas que, al despojar a los hombres de la condición de sujetos autónomos, los eximen también de responsabilidad y de culpa.

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