Si indagamos y vamos más allá del juego, el libro es un reflejo de la autodestrucción de Europa durante la Segunda Guerra Mundial. El personaje de Czentovic representa la fuerza bruta y monolítica, mientras que el Señor B. representa a la cultura y la intelectualidad acorralada.
Lo puedes encontrar publicado por la Editorial Acantilado que ha impulsado una auténtica recuperación de la obra de este grandísimo escritor, llegando a contar con 39 títulos en su catálogo, incluyendo novelas, relatos biografías y ensayos.
En mi caso llegué a este autor con Carta de una desconocida a través de una lectura conjunta en un grupo de lectura. Posteriormente me maravillé con Mendel el de los libros, que me embargó el corazón, y ya con éste, completé un trío, sin descartar, por supuesto, leer muchos más gracias al trabajo y buen hacer de Acantilado.
En conclusión, Novela de ajedrez es una lectura cortita pero muy intensa e imprescindible, no sólo para los amantes del ajedrez, sino para cualquiera que busque mucha sustancia y una narrativa elegante y cautivadora.
Os dejo la Sinopsis:
Sin capacidad para cualquier otra actividad intelectual, Mirko Czentovicz se reveló, ya desde niño, como un genio del ajedrez, del que ha llegado a ser campeón del mundo. Pero, en un viaje en barco de Nueva York a Buenos Aires, se le presenta un enigmático contrincante: el señor B., noble vienés que huye de los nazis. Uno de los pasajeros del vapor se acerca a los dos personajes acompañando al lector a la confrontación entre los dos jugadores. Si Novela de ajedrez nos presenta el choque de dos naturalezas antagónicas, nos muestra también, y en buena medida, la capacidad de resistencia del ser humano sometido a una presión extraordinaria. Y todo ello con unas grandes dosis de intriga y maestría.
Cuéntame, ¿has leído este libro o alguno de Stefan Zweig? ¿Cuál me recomendarías? ¿Qué otro libro corto pero intenso me sugerirías?
¡Gracias por visitarme! Te leo en comentarios.

Bienvenida de vuelta al mundo blog. Me has picado el gusanillo de leer la novela con tu reseña. Ya la tengo en la cola de lectura de este verano. A ver cuándo le hípico el siente. Ya te diré. Un beso
ResponderEliminar¡Miles de gracias , Carmen! por tu visita, comentario y bienvenida.
EliminarDurante el confinamiento, sentía que no tenía la cabeza para concentrarme en libros de cierta envergadura y por eso estuvo buscando libros cortitos; así llegué, entre otros, a Stefan Zweig, con Mendel el de los libros, por ejemplo (lo puedes encontrar también en el blog). Ahí ya quedé prendada del autor.
Espero que te guste. Si lo lees, vuelve por aquí, por favor, y coméntame; estaré encantada de leerte.
Besotes.